Carrier ha iniciado el mayor ensayo de campo de sus 123 años de historia para probar sistemas de climatización integrados con baterías, diseñados para favorecer la flexibilidad y la resiliencia de la red eléctrica en Estados Unidos.
El programa piloto, actualmente en curso con propietarios de viviendas seleccionados en cuatro zonas climáticas de Estados Unidos, evalúa el rendimiento del sistema de gestión de energía doméstica de próxima generación (HEMS) de Carrier. El sistema combina bombas de calor de velocidad variable con almacenamiento en baterías para desplazar el consumo de energía de los periodos de máxima demanda a los de menor demanda, lo que contribuye a reducir la presión sobre la red y a mejorar la integración de las energías renovables.
Según Carrier, el ensayo busca determinar cómo los sistemas de climatización pueden funcionar como activos de red, manteniendo el confort durante los periodos de máxima demanda, apoyando la respuesta a la demanda y sincronizando la carga de las baterías con la disponibilidad de energía renovable. El proyecto incluye la colaboración con varias empresas de servicios públicos y el Electric Power Research Institute (EPRI), que validará los datos y evaluará el potencial de los sistemas para desplazar cargas, reducir las emisiones y aplazar las inversiones en infraestructura.
Un informe técnico de Carrier de julio de 2025 estima que su parque instalado de más de 30 millones de unidades residenciales de climatización representa aproximadamente 100 GW de carga flexible potencial, más del 10% de la demanda máxima total de Estados Unidos.
«Este ensayo de campo no es solo un hito, es una prueba de que Carrier está ayudando a liderar la transición energética», afirmó Hakan Yilmaz, director de Tecnología y Sostenibilidad de Carrier y responsable del negocio Carrier Energy. «Con datos que serán validados por EPRI, estamos demostrando que las soluciones inteligentes y sostenibles de energía doméstica no son un concepto de futuro, ya están ocurriendo ahora».









